viernes, 24 de octubre de 2008

Mujeres vengativas II

Un hombre que siempre molestaba a su mujer, pasó un día por la casa de unos amigos para que lo acompañaran al aeropuerto a dejar a su esposa que viajaba a París.

A la salida de inmigración, frente a todo el mundo, él le desea buen viaje y en tono burlón le grita:

- ¡¡Amor, no te olvides de traerme una hermosa francesita, ja ja ja!!

Ella bajó la cabeza y se embarcó muy molesta. Pasó quince días en Francia.

El marido otra vez pidió a sus amigos que lo acompañasen al aeropuerto a recibirla.

Al verla llegar, lo primero que le grita a toda voz es:

- Y amor ¿me trajiste mi francesita?

- Hice todo lo posible, - contesta ella - ahora sólo tenemos que rezar para que nazca niña.


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